Qué dice Jesús sobre la oración

Qué dice Jesús sobre la oración (7)

Recuerda que seguimos considerando las enseñanzas de Jesús sobre la oración, las mismas enseñanzas que los discípulos escucharon, conservaron y entregaron a las comunidades cristianas, y que han sido vividas por los creyentes hasta que se depositaron en el Evangelio. Conocerlas y meditarlas hará que nuestra oración sea auténticamente cristiana.

Orar siempre, sin desfallecer

“Jesús les contó una parábola para enseñarles que debían orar siempre y no desanimarse.” (Lc 18, 1ss)

La oración pide perseverancia, continuidad. Muchas veces Jesús pide una oración sin interrupción. Ahora bien, atención con este concepto. Orar siempre no significa estar continuamente repitiendo fórmulas o invocaciones (sería imposible), sino vivir una existencia marcada por el recuerdo constante de Dios. Es decir: se trata de reconocer que Dios está actuando continuamente en nuestra existencia y en nuestra historia, de luchar por ser siempre conscientes de la presencia de Dios en nosotros. Si existe esta conciencia, entonces el Espíritu Santo, que ora continuamente en nosotros, puede invadirnos de tal forma que vaya abriendo en nosotros una fuente de agua viva, un torrente que no se detiene. Así llegamos a una oración continua, que no nace de nosotros: es un flujo subterráneo, un recuerdo constante de Dios, que de vez en cuando emerge y se convierte en oración explícita, y que nunca nos abandona.

1. Hago silencio en mi interior...

2. ...siento que estoy en la presencia del Padre...

3. ... repaso el día vivido (o los últimos días)... Hago un recorrido por las cosas que he hecho, los momentos vividos, los encuentros con personas... Me fijo en algún momento importante, significativo, para mí; y descubro en él la presencia de Dios. ¿A través de qué o de quién lo he sentido presente? ¿Qué me ha dicho?

4. Me doy cuenta de los muchos momentos en que, muy probablemente, su Presencia me ha pasado desapercibida. ¿Qué puedo hacer para tenerlo presente con más frecuencia? ¿Qué recursos puedo utilizar? Le pido, desde la calma y la serenidad, que me ayude a encontrarlos y a ponerlos en práctica, de manera que a lo largo de mi existencia crezca en mí la oración continua, la conciencia de mi unión con Él.